lunes, 19 de agosto de 2013

Calabacines


El calabacín es una planta exclusivamente veraniega. Como con otras muchas, aunque uno se empeñe en sembrarlos temprano, éstos no se desarrollarán hasta que las condiciones climatológicas sean las adecuadas. Incluso, a veces, a las pequeñas plantas les cuesta crecer porque son atacadas por los caracoles y babosas. Pero cuando se hacen un poco grandes, ya no hay quien las pare y presentan un desarrollo enorme en muy poco tiempo. Lo mismo sucede con sus frutos. Una vez que la flor cuaja, el calabacín engorda en muy pocos días. Aquí, si uno se descuida un poco, rápidamente se hacen del tamaño de una calabaza, con un peso de 2 o 3 kilos. De todas maneras, el tamaño de los que recolectamos no tiene nada que ver con el que se encuentra en las tiendas. Los que cortamos pesan alrededor del kilo. Con tres plantas recogemos calabacines para nuestro consumo hasta el mes de diciembre y también se abastecen de ellos nuestros huéspedes y regalamos alguno. Pero como he dicho antes, más bien los cortamos grandes pues se conservan mejor. Los colocamos en una estantería de madera que tenemos en una tenada y de allí nos abastecemos para preparar purés y sobre todo pistos, que es como nos gusta más.
La planta está en producción poco tiempo: no mucho más de un mes. En este periodo va engordando a la vez uno o dos calabacines y va echando hojas y desarrrolándose la propia planta. Sin embargo, su declive es rápido.

Planta mordida por los caracoles


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